«¡ Bienaventurados ! ¡Felices ! ¡ Dichosos! ¡ Alégrense !» Mt. 5,3. ¡Jesús es Bueno!, Todo el tiempo. Lecturas: Sofonías 2,3.3,12-13. – Salmo 145 – 1° Corintios 1,26-31. – S. Mateo 5,1-12. Comentario Bíblico. Al ver Jesús el gentío, subió al monte Si miramos el texto de las Bienaventuranzas, la palabra del Maestro va precedida por una mirada. La observación a multitud por parte de Jesús provoca su predicación. Dicho de otra manera, la contemplación de la situación vital de esa gente, el paso por la situación concreta de las personas, arranca del Nazareno la propuesta de cuál es el camino que conduce a la salvación (el Reino de los cielos). Esa mirada capta bien lo que el corazón humano busca y desea: la felicidad, pero una felicidad con futuro, dichosos, pero una dicha con valor para hoy y mañana. No lo olvidemos, el anuncio de la buena noticia nace de la observación de la realidad y quiere iluminar esa realidad. ¡Nos debemos imponer ser observadores de la realidad! El discurso de J...
Blog de la Misión Sacerdotal