Lecturas: Isaías 50, 4-7 - Salmo 21 - Filipenses 2, 6-11 - San Lucas 19,29-40.
Comentario Bíblico.
El texto de hoy nos presenta una manifestación procesional, una protesta social muy típica a las de nuestros días frente a un irónico “rey león”. Una ironía que avasalla la soberanía, las riquezas naturales, los derechos adquiridos por un activismo comprometido con la causa de los mas vulnerables de nuestra sociedad, pobres, desocupado, viudas, ancianos, discapacitados, y niños. A todos ellos(as) les llega su “San Martín”. Un ser de oriente con una revolucionaria misión amorosa, compasiva, y liberadora.
El texto de hoy nos presenta una manifestación procesional, una protesta social muy típica a las de nuestros días frente a un irónico “rey león”. Una ironía que avasalla la soberanía, las riquezas naturales, los derechos adquiridos por un activismo comprometido con la causa de los mas vulnerables de nuestra sociedad, pobres, desocupado, viudas, ancianos, discapacitados, y niños. A todos ellos(as) les llega su “San Martín”. Un ser de oriente con una revolucionaria misión amorosa, compasiva, y liberadora.
Si bien el relato tiene cierta flexibilidad, en general presenta los siguientes elementos:
- Un Maestro, (Señor) popular llega a visitar la ciudad. No es un rey.
- Una manifestación popular, de la periferia, se reúne en la entrada de la ciudad.
- Hay una revolucionaria y esperanzadora bienvenida en la ciudad.
- Hay una aclamación pública en la ciudad.
- Un Maestro, (Señor) popular llega a visitar la ciudad. No es un rey.
- Una manifestación popular, de la periferia, se reúne en la entrada de la ciudad.
- Hay una revolucionaria y esperanzadora bienvenida en la ciudad.
- Hay una aclamación pública en la ciudad.
En tiempos de Jesús (siglo I), Judea no tenía reyes hebreos soberanos.
La ciudad da una bienvenida a Jesús, su Libertador, su Mesías, esperanzados(as) en poder recuperar su soberanía avasallada por el imperio romano y gobernada por un rey servil, tributario de la dinastía herodiana (idumeos, no judíos étnicos) como Herodes el Grande y posteriormente sus hijos, como Herodes Antipas en Galilea. Los ungidos reyes hebreos históricos (Saúl, David, Salomón) que gobernaron siglos antes. Ante la falta de representatividad de sus religiosos y sus serviles, no ungidos, reyes. Tras un acto cúltico en el santuario ratifica la toma del poder de Jesús.
Hoy, Jesús entra en la nueva Jerusalén de nuestras vidas, a nuestros corazones, «Viene llegando el Señor a cumplir las profecías» llega a nuestro encuentro, luego de nuestro pasado Tiempo de Reconciliación (Cuaresma). Jesús llega (protagonizado por el clérigo) y lo recibimos con ramos en las manos, no siendo personas distintas, pero sí distintos en nuestros corazones. Somos las mismas personas con una visión esencial que mira más allá de lo superficial. Este año estamos agitando el ramo de la vulnerabilidad, este año agitamos el ramo de las no negociaciones con lobos, las cuales no salvan a la manada y que solo fijan la fecha de la próxima cacería. Agitamos el ramo de no más corrupción, no más reyes puestos a dedos por pretenciones mercantilistas disfrazadas de libertad, agitamos el ramo de la democratización, el ramo de la representatividad y división plena de poderes para no continuar siendo presas de un imperio zángano, pobre, decadente. Este año agitamos el ramo del ¡Nunca Más! Aquí estamos agitando el ramo de las injusticias, de las estafas económicas y morales, aquí estamos agitando el ramo de las humillaciones, el ramo contra los atropellos y la criminalización de la protesta, la perdida del trabajo digno y el desempleo. Agitamos el ramo de la bronca por la falta de dinero que no alcanza a llegar a fin de mes, agitamos el ramo, Maestro Señor de los “señores”, de no ser tenido en cuenta en el diálogo de base. Estamos agitando el ramo en defensa de nuestra soberanía, nuestros recursos naturales, nuestra agua y glaciares, nuestros cerros, nuestros bosques, nuestro mar, nuestros minerales, nuestros vegetales, nuestros animales.
La ciudad da una bienvenida a Jesús, su Libertador, su Mesías, esperanzados(as) en poder recuperar su soberanía avasallada por el imperio romano y gobernada por un rey servil, tributario de la dinastía herodiana (idumeos, no judíos étnicos) como Herodes el Grande y posteriormente sus hijos, como Herodes Antipas en Galilea. Los ungidos reyes hebreos históricos (Saúl, David, Salomón) que gobernaron siglos antes. Ante la falta de representatividad de sus religiosos y sus serviles, no ungidos, reyes. Tras un acto cúltico en el santuario ratifica la toma del poder de Jesús.
Hoy, Jesús entra en la nueva Jerusalén de nuestras vidas, a nuestros corazones, «Viene llegando el Señor a cumplir las profecías» llega a nuestro encuentro, luego de nuestro pasado Tiempo de Reconciliación (Cuaresma). Jesús llega (protagonizado por el clérigo) y lo recibimos con ramos en las manos, no siendo personas distintas, pero sí distintos en nuestros corazones. Somos las mismas personas con una visión esencial que mira más allá de lo superficial. Este año estamos agitando el ramo de la vulnerabilidad, este año agitamos el ramo de las no negociaciones con lobos, las cuales no salvan a la manada y que solo fijan la fecha de la próxima cacería. Agitamos el ramo de no más corrupción, no más reyes puestos a dedos por pretenciones mercantilistas disfrazadas de libertad, agitamos el ramo de la democratización, el ramo de la representatividad y división plena de poderes para no continuar siendo presas de un imperio zángano, pobre, decadente. Este año agitamos el ramo del ¡Nunca Más! Aquí estamos agitando el ramo de las injusticias, de las estafas económicas y morales, aquí estamos agitando el ramo de las humillaciones, el ramo contra los atropellos y la criminalización de la protesta, la perdida del trabajo digno y el desempleo. Agitamos el ramo de la bronca por la falta de dinero que no alcanza a llegar a fin de mes, agitamos el ramo, Maestro Señor de los “señores”, de no ser tenido en cuenta en el diálogo de base. Estamos agitando el ramo en defensa de nuestra soberanía, nuestros recursos naturales, nuestra agua y glaciares, nuestros cerros, nuestros bosques, nuestro mar, nuestros minerales, nuestros vegetales, nuestros animales.
Estamos agitando el ramo del avance de enfermedades ante la falta de atención sanitaria y su medicación adecuada, agitamos Maestro, el ramo de la ausencia del cooperativismo de ONG, de políticas públicas para la salud, la educación, el desarrollo y la previsión social de toda la ciudadanía. Estamos agitando el ramo de invisibilización migratoria, el ramo por los duelos de nuestros familiares y allegados amados que han muerto por causas colaterales de la vacunación de la pandemia del Covid 19, y que no logramos superar. Llévate también Maestro estos duelos, estos reclamos, estos avasallamientos, dolores corporales y espirituales. Ven, llega, Señor a cumplir las profecías.
Hoy Jesús entró también en el ser vulnerable, en todo ser, permitamos su ingreso y vivamos a pleno estos santos días que vienen.
Bendecido Domingo de Ramos, feliz cumpleaños Misión Sacerdotal, en el nombre de la Divinidad Trina + y Una.
Oremos: Jesús, ayúdanos a evitar todo lo que hoy agitamos, para servirte con amor, en coherencia con nuestro comportamiento de cada día. Buscar la paz, que es fruto del amor y del perdón, de la comprensión y de la lucha por mejorar y amar sin medida, aceptando las normas flexibles de la compasión. Maestro, que no cerremos nuestros corazones y ahoguemos en nuestro egoísmo el celo apostólico. Fortalécenos, haznos generosos(as) para crecer en la compasión amorosa y dedicarnos a nuestra misión con ánimo, para así, hacer cuanto podamos en la renovada Evangelización.
Amén.
Amén.
Bendecida Jornada de Ramos
+++ Marcelo Alejandro – ms

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