¡Jesús es Bueno!, Todo el tiempo.
Lecturas: Números 6, 22-27 – Salmo 66 – Gálatas 4, 4-7 – S. Lucas 2, 16-21.
Comentario
Bíblico
En
nosotros palpita el primer día del año, unido al deseo de
renovación: nos trazamos propósitos, metas y hacemos listas de
buenas intenciones. La Eucaristía nos invita a comenzar el año
contando con la bendición de Dios en la persona de su Hijo, para
recordarnos que, como creyentes, no bastan la buena intención y
nuestras propias fuerzas. La antigua bendición sacerdotal del libro
de Números abre nuestro calendario como un abrazo divino: “El
Señor te bendiga y te proteja; el Señor haga brillar su rostro
sobre ti; el Señor te conceda la paz.” Aquí no hay un simple
deseo humano, sino una promesa que Dios mismo pronuncia sobre su
pueblo. La solemnidad de Santa Madre de Dios, nos muestra cómo esta
bendición se hace carne en Jesús, “nacido de mujer”, según san
Pablo. Y el Evangelio presenta a los pastores —los pobres y
excluidos— como los primeros en recibirla y en convertirse en
mensajeros de alabanza.
Iniciemos, el año desde la certeza de que la Divinidad nos mira, nos bendice, camina con y entre nosotros(as) y nos envía a vivir agradecidos y alegres, como los pastores, anunciando lo que hemos visto y oído. Unidos(as) seamos parte de nuestra comunidad presencial, para comenzar a buscar un espacio de celebración.
La Theotokos, quien “guardaba todo en su corazón”, es la primera enviada a dar testimonio.
Consagrémos a Ella nuestros días.
Bendecido
día.
+++ Marcelo Alejandro – ms 🎄✨💫🌟

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