Lecturas: IsaÃas 9,1-6. – Salmo 95 – Carta a Tito 2,11-14. – S. Lucas 2,1-14.
Comentario
BÃblico.
Buen
dÃa, si buenos dÃas, ya que en la tarde todo(as) estaremos
preparándonos para ir de... o recibir invitados a la cena
de Nochebuena. A horas de celebrar el nacimiento de Jesús (un
cumpleaños más), contemplamos con alegrÃa esperanzadora el
evangelio de la Nochebuena.
La frase para esta EucaristÃa «La Gloria de Dios los envolvió con su luz», se refiere al evento del Evangelio de san Lucas (2,9), donde la Gloria de Dios los envolvió con su luz a los pastores que estaban en el campo, mientras un ángel les anunciaba el nacimiento de Jesús en Belén, causándoles gran temor antes de darles las buenas nuevas de gran AlegrÃa.
En todas las casas habrá además de adornos navideños un pesebre hermoso, no en un rincón, siempre imperando en el ambiente. Algunos completos con sus personajes, otros con alguna ausencia. Un pesebre con una cuna vacÃa. Ese vacÃo que alguna familia experimenta debido a las fascistas polÃtica migratorias, que trunca familias, relaciones, proyectos, deseos, y esperanzas.
Al escuchar con atención las enseñanzas de la Palabra vemos que a Jesús no se lo describe, no se lo nombra, sÃ, se nos presenta a José y a MarÃa embarazada en su camino a Belén, el nacimiento de su hijo en el pesebre y en un segundo momento habla de los pastores (entendámoslo como lo social).
El santo Niño calla, no se mueve, sin embargo, todos se mueven y hablan a su alrededor, ya que Él está en el centro, todo viene de Él y va hacia Él, un aturdidor silencio es capaz de dar significado a todo lo que ocurre a su alrededor y atrayendo hacia su persona, una simple, humanidad y simpleza para todo ese mundo.
Esta es la Buena Noticia que volvemos a escuchar, imaginar y anunciar ciclo tras ciclo litúrgico, año tras año en nuestras vidas, el Niño Jesús está ya está aquà en medio de nosotros(as), no puede estar alejado de la humanidad, si dentro de cada situación de nuestra vida, ella ahora es de Él. El Niñito Jesús, que podrÃa parecer algo vulnerable entre los grandes sucesos en el mundo, es signo de que con Él, en Él, todo lo pequeño, lo débil, solo, rechazado, vulnerado, está, en cambio, es centro.
Nosotros estamos llamados/as a estar como los personajes del pesebre, alrededor de la cuna vacÃa del Señor, para esperarlo y posteriormente honrarlo, adorarlo, abrigarlo, a semejanza de MarÃa, José, el gentÃo en Belén y los pastores que se acercan a saludarlo, invitados a dejarnos atraer por Él.
¿Queremos estar entre tantas personas de buena voluntad que reconociendo que Jesús?, sÃ, ya que es el centro, nos acercamos al pesebre. Estamos invitados, llamados por Jesús, a prestar una atención nueva, que se sobrepone a todas las preocupaciones de tantas cosas inútiles y pasajeras, descubriendo que el Niño viene a vivir en nuestra vida, en nuestro corazón, que viene a dar sentido a cada realidad de vida que estemos atravesando.
Qué bueno es entonces caminar con MarÃa y José, con los pastores al encuentro de Jesús, caminar y salirle al encuentro en la EucaristÃa de hoy, dónde Él viene para ser centro, e iluminar de paz a nuestra vida, que da sentido a todos nuestros pasos, que viene a sostener nuestras luchas y consolar en el dolor.
El pesebre ya no está vacÃo, es Navidad, no porque todo este lindo, es Navidad, porque Jesús llegó, nació, quiere y puede estar en el centro de nuestra vida y corazón.
Que tengamos una linda Nochebuena, ¡Feliz Navidad!
Déjanos en “comentario” tu experiencia.
Bendecida Nochebuena.
+++ Marcelo Alejandro Soria – IMS, sva.

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