Lectura Dominical: Daniel 12,1-3 – Salmo 15 – Hebreos 10,11-14.18 – San Marcos 13,24-32.
Comentario Bíblico.
“En cuanto al día y la hora, nadie lo sabe”
Hace unos años me encontré con un artículo del redactor Enrique Patiño, de El Tiempo, un diario colombiano. Él publicó un artículo llamado “El mensaje secreto de la Biblia”, en el que cuenta los descubrimientos que un periodista ateo y un matemático han hecho en la Biblia. Lo que hicieron fue tomar el original de la Tanaj, eliminar todos los espacios entre las palabras y transformar el texto sagrado en un continuo de letras de 304.805 caracteres; después introdujeron esto en una computadora y comenzaron a desentrañar los mensajes secretos que, se supone, hay contenidos en la Escritura.
Según Patiño, autor del artículo, no hay nadie que refute el código que estos científicos han descubierto. “Nadie que demuestre aún la razón de tantas coincidencias, ningún estudioso del lenguaje hebreo, de la cábala, de las matemáticas, ni de la teología que explique de dónde salen palabras entre las palabras. Nadie que tuerza en contra del código secreto de la Biblia descubierto por el matemático israelí Eliayahu Rips y profundizado por el periodista ateo del Wall Street Journal, Michael Drosin”.
Se dijo que el autor, después de los acontecimientos del 11 de septiembre de 2001, los investigadores encontraron “en una misma página, las palabras Torres Gemelas, Derrumbadas, Dos veces —Avión—; y más adelante: La próxima guerra, Las torres gemelas y Terroristas. Nada críptico. Nada parecido a las predicciones de Nostradamus. Todo tan claro que aún hoy resulta difícil creerlo. Y una frase más: El fin de los días. Frase que se repitió en otro contexto, y con una probabilidad de uno entre 500.000 en una misma página junto con los nombres de Arafat, Sharon y Bush, líderes de los estados de Palestina, Israel y Estados Unidos de Norte América. Rips y Drosin buscaron entonces una fecha. Y la encontraron junto a la frase Fin de los días, a la sentencia Holocausto atómico y junto a Guerra Mundial: 5766, año hebreo equivalente a 2006. Hombre bomba y Terrorismo complementan la advertencia”.
Hoy les invito a leer la palabra de Dios en luz frente a los acontecimientos que viven muchos cristianos en diversos lugares de planeta: Siria, Palestina, Centro y Sud América, África, Irak, el nazismo de ultra derecha en varios continentes, los “Estados y Empresas” asociadas al genocida estado de Israel y a muchos otros que pronuncian voces de desánimo, sembrando falsas noticias para crear pánico y terror.
Jesús en sus palabras de este domingo nos llama a la confianza, a la esperanza.
Desde que tengo memoria, cada cierto tiempo, surgen “serios investigadores”, que descubren y publican sus conclusiones sobre la fecha del fin del mundo. Algunos trastornados llegaron a suscitar el suicidio en masa de sus creyentes. Un tiempo después estuvo de moda que un 21 de diciembre se iba a acabar el mundo, según el calendario Maya, y todos a Capilla del Monte en Córdoba a escalar el Cerro Uritorco en espera de… Hay personas que se dejan impresionar fácilmente por este tipo de afirmaciones; aunque, la verdad sea dicha, cada vez se van pareciendo más a la historia del pastorcito mentiroso… ya casi nadie les creemos y no conmueven a la humanidad con sus mentirosas amenazas catastróficas. Jesús nos invita a estar atentos a las señales que permiten reconocer el fin de los tiempos; “Aprendan esta enseñanza de la higuera: cuando sus ramas se ponen tiernas, y brotan sus hojas, se dan cuenta ustedes de que ya el verano está cerca. De la misma manera, cuando vean que suceden estas cosas, sepan que el Hijo del hombre ya está a la puerta. (…) para nuestro hemisferio sería en invierno “El cielo y la tierra dejarán de existir, pero mis palabras no dejarán de cumplirse” (13,31). Y afirma enseguida, algo que puede dejarnos tranquilos: “Pero en cuanto al día y la hora, nadie lo sabe, ni aun los ángeles del cielo, ni el Hijo. Solamente lo sabe el Padre” (13,32).
De manera que la invitación que nos trae el Evangelio de hoy NO es a vivir atemorizados/as con las fechas que los estudiosos publican cada cierto tiempo, sino a estar atentos a las señales que permiten reconocer el momento definitivo del “Encuentro con la Palabra” que no dejará de cumplirse, como salvación universal para toda la creación. ¡TODA!
Bendecida día y recordemos estar atentos a la voz del Novio que viene en búsqueda de sus amistades (la Iglesia) “En cuanto al día y la hora, nadie lo sabe” Mc. 13,32. Vivamos en plenitud, amando a los demás, que somos contados para el Reino.
+++Marcelo Alejandro – MS

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