«Estén prevenidos y permanentemente re«Estén prevenidos y
permanentemente recen» Lc. 21,36.
¡Jesús es Bueno!, Todo el tiempo.
Lectura: Jeremías 33,14-16 – Salmo 24 – Tesalonicenses 3,12.4,2 – San Lucas 21,25-28.34-36.
Comentario
Bíblico.
“Levantemos,
en alto la cabeza; se acerca nuestra liberación.”
Comenzamos el nuevo año litúrgico con el Adviento, nuestro Tiempo de Esperanzas. La palabra Adviento significa llegada, venida, advenimiento, por esto es un tiempo dedicado a la preparación personal, humana y espiritual para ponernos en sintonía con la vida, con las personas y con la Divinidad que viene a humanizarse.
El capítulo 21 de san Lucas entre sus versículos (25-28.34-36) que meditamos esta semana es muy similar al que leímos en san Marcos (13,24-32) hace dos semanas. Ambos evangelios son apocalípticos, relatan la acción de la Divina a través de símbolos que expresan la esperanza y la liberación.
San Marcos nos invitó a interpretar las señales del universo, sus estremecimientos, que anticiparon la venida del «Hijo del Hombre», donde se descubre el sentido más profundo de la esperanza. Mientras que en esta primera semana de Adviento, san Lucas nos invita a descubrir en estos acontecimientos la proximidad de nuestra liberación.
La liberación que nos anuncia Jesús pasa por una doble actitud un, estar alerta o en vela para que nada ni nadie entorpezcan nuestra mente ni nos tomen desprevenidos, y otra, rezar continuamente para que nos apartemos de todo lo que masacra, segrega, corrompe y destruye. Esta doble actitud nos coloca de forma correcta ante la vida y ante Yahvé.
El Señor vendrá. Tiene un tiempo para intervenir en la vida de las personas y en la historia humana, manifestando su novedad. Pero estamos acostumbrados/as a considerar de la misma manera el TIEMPO. Hay un tiempo que es KRONOS y otro que es KAIROS, su significado literal es «momento adecuado u oportuno», y en la teología cristiana se lo asocia con el «tiempo de Dios». No es lo mismo hablar de las 6 am de un domingo cualquiera, que las 6 am de aquel domingo que nació un hijo, o salimos a buscar a un afecto que llegó de un viaje, o el comienzo del cambio en una trágica situación que nos humilla y angustia, porque ya no estamos hablando de la rutina del tiempo sino de su importancia, su significado y su trascendencia en ese preciso momento.
Estar alerta o en vela implica el conocimiento de uno mismo, de nuestra propia historia, atender el tipo de relaciones que establecemos y, al mismo tiempo, cuidar el peregrinar de las personas y del medio que habitamos. Más los nuevos signos de la vida que el Espíritu Santo nos manifiesta continuamente. Quien vela espera, quien espera cultiva la paciencia, sabe aguardar. Las cosas más bonitas que nos aguardan son una fuerte dosis de paciencia. Santa Teresa de Avila escribió: “no hay amor fino sin la paciencia”. Atención (velar) y preparación son las dos actitudes con las que comienza este Adviento. Una atenta preparación que nada tiene que ver con asegurar la comodidad o calcular la vida, sino con salir de nosotros mismo, ¡Despertar!, del ensueño, de la conformidad y lanzarnos al cambio.
Reza continuamente nos convierte en amigos entrañables de Dios, es el canal de WhatsApp para conversar con la Divinidad, con nuestra gente y la vida. Quien reza, tiene siempre a Dios en su boca y en su interior. A San Agustín se le atribuye la frase «Quien canta reza dos veces», es que el canto aumenta la alabanza y adoración a Dios, y que las voces son dones con los que se puede dialogar con Dios que en este Advierto quiere humanizarse en nosotros; el Desierto del Adviento invita a ejercitar la sintonía con la Divinidad repitiendo a diario la siguiente oración: «Señor, que todas mis intenciones, acciones estén totalmente ordenadas a cumplir tu santa voluntad» (s. Ignacio de Loyola).
La cadena de sucesos de nuestra vida personal y los del medio en que convivimos, realmente son para despertar nuestra espera, son sencillos y a la vez contundentes. Por eso mismo requieren de una actitud personal y a la vez comunitaria bien dispuesta que nos ponga a tono con la vida y la dignidad para cuidarlas, hacerlas crecer y multiplicar. Somos una comunidad basada en tradiciones, pero actualizada a los tiempos que vivimos para esto las lecturas y ritos de este Adviento nos prepara a…

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