La Fe Radical de María: Esperanza en Medio del Genocidio y la Oscuridad - (Evangelio Según San Lucas 1, 26-38)
Queridas hermanas y hermanos,
Hace un año, un atentado desató una nueva ola de violencia y crímenes de guerra, prolongando 76 años de ocupación ilegal y perpetuando un genocidio contra el pueblo a quien el ángel Gabriel anunció el nacimiento de Jesús. En este tiempo de oscuridad, cuando los traficantes de fe y los mercaderes de la muerte se ciernen sobre quienes defienden la verdad, debemos unirnos para meditar en la Palabra de Dios, que consuela y fortalece nuestras almas.
El Evangelio de Lucas 1:26-38 nos ofrece un mensaje de esperanza en medio de la incertidumbre: ante el anuncio del ángel Gabriel, María, aunque llena de desconcierto, aceptó con fe inquebrantable: "He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra". Este es el acto de fe radical de María, que aun sin comprenderlo plenamente, debe reflejar nuestra propia respuesta ante la injusticia y el sufrimiento que nos rodea. Hoy, mientras la violencia genocida sigue destruyendo vidas y ecosistemas, nos preguntamos:
¿Cómo, Señor, podemos cumplir lo que nos mandas?
¿Cómo, Señor, podemos actuar ante tanta maldad?
¿Cómo podemos hacer frente a la opresión cuando la oscuridad parece prevalecer?
El Evangelio proclama que "para Dios nada es imposible". Nuestra fe en la adversidad nos recuerda no caer en la desesperación, sino ser portadores de paz y no permanecer indiferentes ante el dolor que sufren nuestras hermanas y hermanos.
El reino que María aceptó llevar en su vientre es un reino de justicia y reconciliación. No debemos caer en las manos de quienes explotan la fe o esparcen veneno ideológico, alimentando el fanatismo que por la ceguera de la ignorancia arrastra a muchos por el camino de la muerte y el pecado. Al igual que María abrió su corazón a la voluntad de Dios, nosotros también debemos estar dispuestos a construir un mundo más justo, donde se respete la vida y la dignidad de todos.
Abramos los ojos al sufrimiento de nuestros hermanos y hermanas en Tierra Santa, víctimas de la ocupación y del supremacismo. Seamos fieles a la fe radical de María y al mandamiento que nuestro Señor nos dejó:
"»Un mandamiento nuevo les doy: que se amen los unos a los otros. Como los he amado, ámense también ustedes los unos a los otros. 35 En esto conocerán todos que son mis discípulos: si tienen amor los unos por los otros." San Juan 13:34-35 34
Oremos, entonces, por las almas inocentes que fueron arrebatadas hace un año; por quienes han ofrendado su vida en la lucha por la liberación de su pueblo durante estos 76 años; y por aquellos que aún sobreviven a los feroces ataques de los mercaderes de la muerte en todo el mundo. Este trágico aniversario nos recuerda que el sufrimiento humano no debe generar resignación, sino ofrecernos una oportunidad para actuar con determinación. Que, como María, seamos capaces de responder con valentía y esperanza, haciendo todo lo posible por la paz y la justicia, construyendo un mundo donde la luz de Dios sea siempre más fuerte que cualquier oscuridad.
Amén.
+++ Rev. Ob. Martin Ignacio Díaz Velásquez .·.
Obispo Primado para Europa Central - Misión Sacerdotal - IMS, sva.
Evangelio Según San Lucas 1, 26-38—¡Salve, llena de gracia! El Señor está contigo.
—¿Cómo podrá suceder esto, si no vivo con ningún hombre?
—Yo soy esclava del Señor; que Dios haga conmigo, como me has dicho.
Con esto, el ángel se fue.”
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