«No se lo impidáis» Mc. 9,39.
Lecturas: Números 11, 25-29 – Salmo 18 – Santiago 5, 1-6 – Marcos 9, 38-43. 45. 47-48.
Comentario Bíblico
Una pequeña historia (cotidiana) nos cuenta el evangelio de hoy. Parecida a la que leemos sobre la vida de Moisés (Núm. 11,25-29.) el espíritu que se da libremente a personas que no pertenecían “quizás” al grupo social.
Una pequeña historia (cotidiana) nos cuenta el evangelio de hoy. Parecida a la que leemos sobre la vida de Moisés (Núm. 11,25-29.) el espíritu que se da libremente a personas que no pertenecían “quizás” al grupo social.
Los discípulos más allegados a Jesús encontraron a algunos que hace milagros y exorcismos, e imponen impedírselos. ¿Escucharon este suceso en nuestros días? Les comento que es muy común oírlo, entre nosotros como iglesias emergentes con una espiritualidad y ética inclusiva desde nuestra medula causamos temor en aquellos mercaderes de la fe, que consideran y sostienen que la apostolicidad como la catolicidad es marca registrada e incluso el propio Jesús es de sus exclusividades mercantilistas. A pesar de que Jesús, en una respuesta que se semeja a la de Moisés ¡exige!, hacer el bien, que quien el bien hace, bien recibe (ese es el sentido que puede tener el hacer milagros en el texto) no se puede estar contra Jesús que vino a hacer el bien a la humanidad. Para el que somos TODOS/AS llamados/as.
Existe otras exigencias de Jesús, que no estaría en esta línea, pero bien las podemos leer en (Mt. 12,30; Lc. 11,23): “quien no está conmigo, está contra mí” ellas expresan la radicalidad de algunos profetas itinerantes que defendieron un exclusivismo. ¿Les suena ese personaje en la vida diaria nuestra?
A nadie se le debe tirar al mar atado a una piedra, o de manos y pies como era muy común en los obscuros tiempos de nuestra historia en la decapada de l970; como nadie puede odiar a otra persona por su condición sexual, como lo fue hasta 1991, tras la muerte de Walter Bulacio bajo custodia policial precipitó la derogación de los “edictos policiales”que fueron reemplazados por un código contravencional que limitaba el poder discrecional de la policía para detener personas que no cometieron delitos, además de la violencia contra la discapacidad, nivel socioeconómico y vulnerabilidad. Es escandaloso lo que leemos en el evangelio de hoy. No está relacionado con un puritanismo moralizante que lleva a excesos desalmados. ¿Es un escándalo, que sean “exorcistas los extraños”, y contrarios al evangelio?, claro que no, en cambio, nuestras obras, nuestras actitudes y nuestras luchas debemos ser considerados con toda su dignidad, aunque no seamos mitrados o adeptos a una denominación histórica que no deja de ser “de los suyos”. Aquí se pone de manifiesto, por parte de Jesús, que en ellos (nosotros) también somos contados para el reino que él ha venido a traernos.
La enseñanza del evangelio nos pone de manifiesto que la práctica cristiana no puede entenderse como exclusivismo. Como así tampoco limitar las decisiones de unos pocos sobre sus elecciones de vida o cuerpos e imponer vivir una espiritualidad desde la perspectiva de una inexistente normativa de la propia mayoría. Cada persona es capas de hacer el bien (por más maliciosa que ella sea), porque toda la humanidad han recibido los dones de la Divinidad, allí donde se trabaja por los demás, heteropatriarcal.
Debemos abrir las puertas a las necesidades básicas de convivencia, para quienes tienen sed, de un Jesús. Para todas las personas la cristiandad debe participar sin exigir garantías jurídicas que justifiquen sus compromisos, la cristiandad debe participar en concretas acciones y testimonios en coherencia y armonía. La comunidad cristiana no debe presentarse como el “gueto” de los salvados o redimidos con criterios puritanistas. Esta promesa es para todos las personas sin exclusiones.
"Mi completa solidaridad con quienes son perseguidos/as por anunciar el evangelio inclusivo, sano y liberador de Jesucristo."
Bendecido domingo y recordemos «No se lo impidamos» Mc. 9,39. Abramos nuestras puertas, oídos y corazones.
+++Marcelo Alejandro – MS


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